Lo que no puedas abrir, ciérralo,

y lo que no puedas masticar, escúpelo,

lo que no puedas morder, bésalo

y lo que hayas aprendido hasta ahora, olvídalo.

Y recuerda siempre esto:

de siete veces que caigas levántate ocho.

Lo que no puedas resucitar, entiérralo,

lo que no puedas decir con palabras, escríbelo,

lo que no puedas soportar, sopórtalo

y lo que más odies, ámalo.

Y recuerda siempre esto:

de siete veces que caigas levántate ocho