{"id":327,"date":"2015-12-12T01:42:44","date_gmt":"2015-12-12T07:42:44","guid":{"rendered":"https:\/\/luisgonzalezdealba.nexos.com.mx\/?p=327"},"modified":"2015-12-12T20:11:17","modified_gmt":"2015-12-13T02:11:17","slug":"la-negacion-de-fray-juan-de-zumarraga","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/luisgonzalezdealba.nexos.com.mx\/?p=327","title":{"rendered":"LA NEGACI\u00d3N DE FRAY JUAN DE ZUM\u00c1RRAGA"},"content":{"rendered":"<p><strong>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0HISTORIA DE UNA DERROTA CAT\u00d3LICA: EL CULTO GUADALUPANO<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Un Viejo Litigio<\/strong><\/p>\n<p>\u201c&#8211;\u00bfPor qu\u00e9 ya no ocurren milagros?<\/p>\n<p>\u00ab&#8211;Porque piensa el Redentor del mundo que ya no son menester&#8230;<\/p>\n<p>\u00abNo quer\u00e1is, como Herodes, ver milagros y novedades [Herodes le pidi\u00f3 a Jes\u00fas, ya preso, que si era el Mes\u00edas le hiciera un milagrito y lo dejar\u00eda libre. Jes\u00fas no le respondi\u00f3] por que no qued\u00e9is sin respuesta: lo que Dios pide y quiere son vidas milagrosas, cristianas, humildes, pacientes y caritativas, porque la vida perfecta de un cristiano es continuado milagro en la tierra.\u201d<\/p>\n<p>Fray Juan de Zum\u00e1rraga, primer obispo de M\u00e9xico. Catecismo <em>Regla Cristiana.<\/em><\/p>\n<p>Seg\u00fan\u00a0la tradici\u00f3n, ante los\u00a0ojos de fray Juan se form\u00f3 la imagen milagrosa de la Guadalupana al descargar Juan Diego las rosas enviadas al obispo en prueba de que Mar\u00eda Sant\u00edsima ped\u00eda que le construyera el obispado una casa. \u00bfY dice que ya no ocurren milagros?<\/p>\n<p>ANTECEDENTES INDIOS: EL PRIMER CULTO DEL TEPEYAC<\/p>\n<p>En el mismo lugar donde se levant\u00f3 la primera capilla a la Virgen de Guadalupe en el Tepeyac hubo un adoratorio \u00a0a la diosa Tonantzin, cuyo nombre significa precisamente \u201cnuestra madre\u201d. El dato est\u00e1 abundantemente certificado por todos los primeros cronistas de lo que luego ser\u00eda M\u00e9xico. Citemos al m\u00e1s acucioso de todos, fray Bernardino de Sahag\u00fan, cuya monumental <em>Historia General de las Cosas de la Nueva Espa\u00f1a<\/em> menciona as\u00ed ese culto:<\/p>\n<p>\u201cCerca de los montes hay tres o cuatro lugares donde sol\u00edan hacer muy solemnes sacrificios y que ven\u00edan a ellos de muy lejanas tierras. El uno de \u00e9stos es aqu\u00ed en M\u00e9xico, donde est\u00e1 un montecillo que se llama Tepeyac, y los espa\u00f1oles llaman Tepeaquilla, y ahora se llama Nuestra Se\u00f1ora de Guadalupe. En este lugar ten\u00edan un templo dedicado a la madre de los dioses, que llaman Tonantzin, que quiere decir nuestra madre; all\u00ed hac\u00edan sacrificios a honra de esta diosa y ven\u00edan a ellos de muy lejanas tierras, hasta m\u00e1s de veinte leguas, de todas estas comarcas de M\u00e9xico, y tra\u00edan muchas ofrendas; ven\u00edan hombres, mujeres, mozas y mozos a estas fiestas; era grande el concurso de gente en esos d\u00edas y todos dec\u00edan \u00a1vamos a la fiesta de Tonantzin!; ahora que est\u00e1 all\u00ed edificada la iglesia de Nuestra Se\u00f1ora de Guadalupe, tambi\u00e9n la llaman Tonantzin, tomada ocasi\u00f3n de los predicadores que a Nuestra Se\u00f1ora la Madre de Dios la llaman Tonantzin.\u201d<\/p>\n<p>ANTECEDENTES ESPA\u00d1OLES: LA PRIMERA VIRGEN DE GUADALUPE<\/p>\n<p>\u201cEn el tiempo en que aqu\u00ed este rey don Alonso reinaba en Espa\u00f1a, apareci\u00f3 Nuestra Se\u00f1ora la Virgen Santa Mar\u00eda a un pastor en las monta\u00f1as de Guadalupe en aquesta manera&#8230;\u201d As\u00ed comienza el relato de las apariciones guadalupanas, relato escrito m\u00e1s de un siglo despu\u00e9s del momento que trata (como se escribi\u00f3 un siglo despu\u00e9s tambi\u00e9n el relato de la Guadalupe mexicana: es necesario que ya no vivan testigos que desmientan el mito). En resumen: Hacia el a\u00f1o 1322, la Virgen se apareci\u00f3 a un humilde pastor en Extremadura, Espa\u00f1a.<\/p>\n<p>Ocurri\u00f3 el milagro entre unas pe\u00f1as de la Sierra de Guadalupe. La Virgen le pidi\u00f3 al pastor que all\u00ed le edificaran una iglesia. El pastor llev\u00f3 el mensaje a los cl\u00e9rigos y \u00e9stos no le creyeron. La aparici\u00f3n se repiti\u00f3 con la misma solicitud. Un hijo del pastorcillo resucita tras de ser dado por muerto. Los cl\u00e9rigos acompa\u00f1an al pastor hacia el lugar de las apariciones y encuentran all\u00ed, oculta entre pe\u00f1ascos, una escultura de la Virgen. Levantan el santuario pedido en ese lugar de la Sierra de Guadalupe y llaman por lo mismo Virgen de Guadalupe a la escultura encontrada misteriosamente y sin que se le conozca autor humano. Pasa m\u00e1s de un siglo antes de que se tenga el primer manuscrito con el relato de la aparici\u00f3n milagrosa.<\/p>\n<p>La similitud es completa en ambas apariciones de la Virgen: 1. En el Tepeyac y en Extremadura se aparece a un a)hombre, b) humilde; 2. La aparici\u00f3n ocurre, en M\u00e9xico y en Espa\u00f1a, en un monte y entre pe\u00f1ascos, cerca de una fuente aqu\u00ed y de un r\u00edo all\u00e1; 3. En ambas Espa\u00f1as, la vieja y la Nueva, la Virgen pide que le hagan una iglesia en el lugar de su aparici\u00f3n; 4. Las autoridades eclesi\u00e1sticas no le creen al enviado, ni aqu\u00ed ni all\u00e1; 5. La aparici\u00f3n se repite con la misma demanda; 6. Un pariente del testigo de la aparici\u00f3n sana milagrosamente, tanto en Espa\u00f1a como en la Nueva Espa\u00f1a; 7. El obispo pide una prueba aqu\u00ed y all\u00e1 hacen otro tanto los cl\u00e9rigos; 8. En la Sierra de Guadalupe, Espa\u00f1a, la prueba consiste en el hallazgo de una escultura de una imagen de la Virgen milagrosamente esculpida, sin intervenci\u00f3n humana; 9. Es una imagen morena y la llaman \u201cla Morenita de las Villuercas\u201d, por el pueblo cercano as\u00ed nombrado; 10. En el cerro del Tepeyac, Nueva Espa\u00f1a, la prueba consiste en una imagen milagrosamente pintada, sin intervenci\u00f3n humana; 11. Es una imagen morena y la llaman \u201cla Morenita del Tepeyac\u201d por el cerro de su aparici\u00f3n; 12. En Espa\u00f1a no aparece el primer relato escrito sino hasta 1440, ciento dieciocho a\u00f1os despu\u00e9s del milagro; 13. En la Nueva Espa\u00f1a no aparece el primer relato escrito sino hasta 1648, ciento diecisiete a\u00f1os despu\u00e9s del milagro.<\/p>\n<p>En ambas Espa\u00f1as, la vieja y la Nueva, la devoci\u00f3n popular es inmediata, pero las reservas de la Iglesia muchas. Aqu\u00ed y all\u00e1, las reservas van cayendo con el paso de los a\u00f1os y las dos Morenitas suben de categor\u00eda hasta alcanzar culto nacional. Siendo Hern\u00e1n Cort\u00e9s y otros conquistadores originarios de Extremadura, ten\u00edan gran devoci\u00f3n por la Virgen de Guadalupe y no la perdieron al fundar la Nueva Espa\u00f1a, que luego ser\u00eda M\u00e9xico. Siendo los conquistadores mexicanos que partieron a colonizar otras tierras originarios del centro del pa\u00eds, ten\u00edan gran devoci\u00f3n por la Virgen de Guadalupe (la suya, la del Tepeyac) y no la perdieron al fundar California y las Filipinas.<\/p>\n<p>LAS DUDAS DE LA IGLESIA MEXICANA: 450 A\u00d1OS<\/p>\n<p>Las dudas sobre la existencia de Juan Diego &#8211;y por tanto sobre la veracidad de las apariciones y del milagroso estampado de la imagen venerada en el Tepeyac&#8211; expuestas desde hace al menos diez a\u00f1os por el entonces abad de la mism\u00edsima Bas\u00edlica de Guadalupe, no son nuevas en la Iglesia cat\u00f3lica. Durante siglos se han levantado voces en contra del culto a la Morenita del Tepeyac y han empleado contra la imagen palabras tan duras que las del ahora ya ex abad suenan a himno.<\/p>\n<p>EL TESTIMONIO DE FRAY JUAN DE ZUM\u00c1RRAGA<\/p>\n<p>Refiere la tradici\u00f3n guadalupana que se apareci\u00f3 la Virgen Santa Mar\u00eda, madre de Dios, al indio Juan Diego, cuando pasaba por el cerro del Tepeyac. Pidi\u00f3 que le construyeran all\u00ed una iglesia, mandato que Juan Diego llev\u00f3 al obispo. \u00c9ste, el primer obispo de M\u00e9xico, el franciscano fray Juan de Zum\u00e1rraga, no lo tom\u00f3 en serio durante tres ocasiones. En la tercera pide una prueba. Entonces la Virgen le manda a Juan Diego cortar algunas flores y resulta que son rosas de Castilla (flor tra\u00edda a Am\u00e9rica por los conquistadores y por tanto inexistente en estado silvestre por muchos decenios) y llevarlas al obispo. El indio obedece, corta las rosas, las envuelve en su manto y las lleva al obispo Zum\u00e1rraga. Desenvolvi\u00f3 luego su blanca manta y \u201cse dibuj\u00f3 en ella y apareci\u00f3 de repente la preciosa imagen de la manera que est\u00e1 y se guarda hoy en su templo del Tepey\u00e1cac&#8230; \u201c<\/p>\n<p>As\u00ed pues, el testigo principal del milagro, esto es del estampado de la imagen en la tilma de Juan Diego no es \u00e9ste, sino quien estaba frente a \u00e9l, recibiendo las rosas enviadas por la se\u00f1ora, como dice la tradici\u00f3n: el primer obispo de M\u00e9xico, fray Juan de Zum\u00e1rraga. \u00c9l fue quien vio ocurrir el milagro. Tuvo que ver fray Juan el momento mismo en que la imagen comenzaba a formarse milagrosamente, quiz\u00e1 entre luces y coros ang\u00e9licos, pues de otra manera, si Juan Diego entrega las rosas enviadas por la se\u00f1ora al obispo como prueba y con eso descubre una imagen pintada en su capa, Zum\u00e1rraga se habr\u00eda limitado a comentar: \u201cQu\u00e9 bella imagen traes pintada all\u00ed, hijo m\u00edo.\u201d Y punto.<\/p>\n<p>Pero apenas quince a\u00f1os despu\u00e9s de este portentoso milagro, m\u00e1s grande que cualquiera relatado en las Sagradas Escrituras, en 1547, fray Juan public\u00f3 un catecismo llamado <em>Regla Cristiana<\/em>, donde se pregunta al lector por qu\u00e9 raz\u00f3n ya no ocurren milagros, y se le responde: \u201cYa no quiere el Redentor del Mundo que se hagan milagros, porque no son menester, pues est\u00e1 nuestra Santa Fe tan fundada por millares de milagros como tenemos en el Testamento Viejo y Nuevo&#8230;\u201d<\/p>\n<p>El piadoso Joaqu\u00edn Garc\u00eda Icazbalceta, historiador del siglo XIX, se pregunt\u00f3: \u201c\u00bfC\u00f3mo dec\u00eda eso el que hab\u00eda presenciado tan gran milagro?\u201d Y se le quedaron a Icazbalceta en el tintero las palabras siguientes, comenta de la Maza (4): \u201cNo quer\u00e1is, como Herodes, ver milagros y novedades por que no qued\u00e9is sin respuesta: lo que Dios pide y quiere es vidas milagrosas, cristianas, humildes, pacientes y caritativas&#8230;\u201d<\/p>\n<p>De esta manera, fray Juan de Zum\u00e1rraga niega haber visto \u00e9l mismo alguna vez milagro alguno. Por si hiciera falta, hay otro flagrante silencio respecto del milagro por parte de su principal testigo: Los archivos de la Mitra, primero obispado y luego arzobispado todav\u00eda bajo fray Juan de Zum\u00e1rraga, no contienen informe alguno sobre las apariciones del Tepeyac ni menos sobre tan gran milagro como ser\u00eda el de haberse estampado por acci\u00f3n divina la verdadera efigie de la Madre de Dios. M\u00e1s portentoso que abrir el Mar Rojo en dos partes para permitir el paso de las doce tribus de Israel, m\u00e1s que detener el sol para abatir las murallas de Jeric\u00f3, m\u00e1s que multiplicar panes y convertir agua en vino es el hecho de ver a los \u00e1ngeles pintar el verdadero rostro de Mar\u00eda, la Virgen Madre de Dios. Y a fray Juan de Zum\u00e1rraga se le olvid\u00f3 apuntarlo en donde aparecen hasta las cuentas sobre los diezmos. Tampoco menciona el enorme milagro en ninguna parte de su correspondencia, toda ella bien conocida y revisada con af\u00e1n de encontrar alg\u00fan indicio, una sombra, una menci\u00f3n velada ya que no un himno entusiasta. Nada. Las cartas del testigo principal del portento no dicen absolutamente nada.<\/p>\n<p>EL PROVINCIAL DE LOS FRANCISCANOS<\/p>\n<p>El domingo 6 de septiembre de 1556, el segundo arzobispo de M\u00e9xico, fray Alonso de Mont\u00fafar, sucesor de Zum\u00e1rraga, predic\u00f3 en la Catedral un serm\u00f3n en honor a la Virgen de Guadalupe. Afirmando primero que los indios \u201cno eran devotos de Nuestra Se\u00f1ora\u201d, \u201cy para atraerlos a la veneraci\u00f3n de la imagen del Tepeyac y ganarles la voluntad&#8211; que la de los espa\u00f1oles ya no hac\u00eda falta&#8211; su ilustr\u00edsima tuvo la temeridad de sumarse al rumor de los milagros que se dec\u00eda obraba la imagen, predic\u00e1ndolos y afirmando su verdad\u201d &#8211;comenta O\u2019Gorman.<\/p>\n<p>Es muy digno de notarse que el arzobispo en ning\u00fan momento de su serm\u00f3n indica que la imagen sea de origen sobrenatural, aunque nada lo habr\u00eda ayudado m\u00e1s en sus afanes. Se limita a decir que hace milagros. Al arzobispo le preocupaba en extremo la opini\u00f3n que de su serm\u00f3n guadalupano se hicieran los franciscanos, enemigos del culto a las im\u00e1genes, as\u00ed que envi\u00f3 un par de sirvientes a sondear los comentarios en el convento de San Francisco. El primero en picar el anzuelo fue fray Alonso de Santiago, quien fue por una Biblia y ley\u00f3 una parte del Deuteronomio contra la veneraci\u00f3n que no est\u00e9 dirigida exclusivamente a Dios. Luego fray Antonio de Huete expres\u00f3 su disgusto por el nombre dado a la imagen del Tepeyac: \u201cYa que el ilustr\u00edsimo se\u00f1or arzobispo quisiere que por devoci\u00f3n se fuese a aquella ermita, hab\u00eda de mandar que no se nombrase de Nuestra Se\u00f1ora de Guadalupe, sino de Tepeaca o de Tepeaquilla, porque si en Espa\u00f1a ten\u00eda aquel nombre era porque el mismo pueblo se dec\u00eda (se llamaba) de Guadalupe.\u201d Luego censur\u00f3 al arzobispo por predicar milagros no comprobados.<\/p>\n<p>El criado se precipit\u00f3 a llevarle el chisme al arzobispo Mont\u00fafar: los franciscanos estaban enfurecidos y lo comparaban con figuras condenadas por las Sagradas Escrituras.<\/p>\n<p>El segundo arzobispo de M\u00e9xico no debi\u00f3 esperar mucho la respuesta directa de los franciscanos, entonces imbuidos por esp\u00edritu erasmiano y un ardiente deseo de limpiar la doctrina cristiana y volverla a la pureza del cristianismo primitivo. Dos d\u00edas despu\u00e9s del serm\u00f3n del arzobispo Mont\u00fafar, el martes 8 de septiembre de 1556, fiesta de la natividad de la Virgen, se celebr\u00f3 misa en la capilla de San Jos\u00e9 de los Naturales del convento de San Francisco, en la capital de la Nueva Espa\u00f1a (convento derribado para abrir la calle hoy llamada Madero). Asistieron el virrey don Luis de Velasco y la Real Audiencia. El serm\u00f3n estuvo a cargo del provincial de la orden franciscana, fray Francisco de Bustamante y tuvo dos partes bien diferenciadas. En la segunda parte de su serm\u00f3n el provincial se refiri\u00f3 al culto popular que ten\u00eda por centro la ermita del Tepeyac.<\/p>\n<p>\u201cDurante la pausa que hizo fray Francisco para subrayar el cambio se observ\u00f3 que le mud\u00f3 el color del semblante y que estaba muy alterado\u201d, dice uno de los testigos. Manifest\u00f3 la cabeza de los franciscanos que estaba obligado a denunciar como perniciosa la devoci\u00f3n \u201cque la gente de la ciudad ha tomado en una ermita y casa de Nuestra Se\u00f1ora que han titulado de Guadalupe\u201d, porque era en gran perjuicio de los naturales de la tierra. A\u00f1adi\u00f3 el provincial de los franciscanos, que el arzobispo se equivocaba al suponer que los indios no ten\u00edan devoci\u00f3n por Nuestra Se\u00f1ora, que, por lo contrario, eran tan devotos de ella que la ten\u00edan por Dios.<\/p>\n<p>Fray Francisco se refiri\u00f3 a los muchos trabajos pasados por los evangelizadores para dar a entender a los indios que no creyesen en im\u00e1genes, pues eran de piedra y palo, \u201cy venir ahora a decirles a los naturales que una imagen pintada ayer por un indio llamado Marcos hac\u00eda milagros, era sembrar gran confusi\u00f3n y deshacer lo bueno que se hab\u00eda plantado.\u201d<\/p>\n<p>Concluy\u00f3 la cabeza de los franciscanos de M\u00e9xico a\u00f1adiendo que \u201csuplicaba al se\u00f1or virrey y a los oidores examinasen mucho este asunto y lo remediasen.\u201d Una vez m\u00e1s resulta asombroso que fray Francisco no se refiera a las apariciones ni al milagroso estampado de la imagen por obra divina, as\u00ed fuera para condenar, a\u00fan m\u00e1s, tales excesos. En cambio s\u00ed pide a las autoridades del virreinato que averig\u00fcen el uso dado a las limosnas recogidas en la ermita. Ya desde entonces, el destino de las limosnas era parte importante del conflicto con el arzobispado de M\u00e9xico.<\/p>\n<p>LA \u201cDEFENSA\u201d DEL ARZOBISPO MONT\u00daFAR<\/p>\n<p>Para defenderse de la tormenta que ve\u00eda relampaguear y negar que hubiera dicho que la Guadalupana hac\u00eda milagros, el segundo obispo de M\u00e9xico, fray Alonso de Mont\u00fafar, se prepar\u00f3 r\u00e1pidamente testigos favorables y mand\u00f3 recoger declaraciones entre los que hab\u00edan escuchado al superior de los franciscanos. La \u00faltima diligencia se verific\u00f3 el 24 de septiembre de 1556.<\/p>\n<p>El expediente de ese Informe estuvo perdido durante casi tres siglos. La primera noticia de su existencia se tuvo en 1846. Al conocer su contenido, el expediente fue ocultado, ahora intencionalmente, por otras d\u00e9cadas. En 1871 lo ley\u00f3 Joaqu\u00edn Garc\u00eda Icazbalceta, quien lo obtuvo en pr\u00e9stamo. S\u00f3lo \u00e9l y un selecto grupo de historiadores y eruditos conocieron la Informaci\u00f3n de 1556.<\/p>\n<p>En 1883 el arzobispo de M\u00e9xico pide a Garc\u00eda Icazbalceta, historiador cat\u00f3lico, una opini\u00f3n sobre las apariciones. Ante una primera negativa, el arzobispo Labastida insiste en que \u201cse lo ruega como amigo y se lo manda como prelado.\u201d Al enviar al arzobispo sus conclusiones, el piadoso don Joaqu\u00edn dice al arzobispo que los apologistas de la tradici\u00f3n s\u00f3lo le sirvieron para convertir en certeza las dudas que ten\u00eda al respecto y que s\u00f3lo ha investigado el tema \u201cpor obedecer el precepto repetido de vuestra se\u00f1or\u00eda ilustr\u00edsima.\u201d Le ruega que el manuscrito no se presente a otros ojos ni pase a otras manos.<\/p>\n<p>Pero el mismo don Joaqu\u00edn lo dio a conocer a sus amigos, todos ellos nombres de calles hoy d\u00eda en la ciudad de M\u00e9xico: Francisco Sosa, Francisco del Paso y Troncoso, Jos\u00e9 Mar\u00eda Vigil, Luis Gonz\u00e1lez Obreg\u00f3n. La informaci\u00f3n estall\u00f3.<\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 era tan explosiva? Volvamos tres siglos atr\u00e1s, donde dejamos al enojado arzobispo Mont\u00fafar, en el momento de ordenar la redacci\u00f3n de los testimonios que dieron cuerpo a la Informaci\u00f3n de 1556 (2). Primero hizo una intempestiva visita a la ermita del Tepeyac en cuanto conoci\u00f3 el contenido del serm\u00f3n del provincial franciscano, acus\u00e1ndolo de promover la creencia en milagros no certificados. En la ermita encontr\u00f3 ya reunidos a algunos de los presentes en el serm\u00f3n del franciscano, mismos que ser\u00edan citados al d\u00eda siguiente para defender al arzobispo.<\/p>\n<p>Cuando estos testigos del serm\u00f3n antiguadalupano de fray Francisco refirieron su encuentro con el arzobispo, declar\u00f3 uno, Francisco Salazar, que su ilustr\u00edsima hab\u00eda pedido a un int\u00e9rprete que explicara a los indios presentes en la ermita \u201cc\u00f3mo hab\u00edan de adorar, en aquella devoci\u00f3n, la imagen de nuestra Se\u00f1ora que all\u00ed estaba en el altar, porque representaba la del cielo, madre de Dios verdadero, y que no se hac\u00eda reverencia al lienzo ni pintura ni palos de las im\u00e1genes, sino a las im\u00e1genes por lo que representaban\u201d (2). Otro testigo, Juan Salazar, fue interrogado as\u00ed al dar su testimonio:<\/p>\n<p>\u201cSi sabe que su se\u00f1or\u00eda reverend\u00edsima [el arzobispo Mont\u00fafar] ha mandado predicar y en su presencia [la del testigo] se ha predicado a los indios c\u00f3mo han de entender la devoci\u00f3n de la imagen de Nuestra Se\u00f1ora; c\u00f3mo no se hace reverencia a la tabla ni a la pintura, sino a la imagen de Nuestra Se\u00f1ora por raz\u00f3n de lo que representa, que es la Virgen Mar\u00eda, Nuestra Se\u00f1ora&#8230;\u201d Por supuesto, a Juan le bast\u00f3 con dar un \u201cs\u00ed\u201d a la pregunta que era as\u00ed de larga para inducir la respuesta deseada.<\/p>\n<p>En resumen, lo que encontraron explosivo los historiadores cat\u00f3licos del siglo XIX, fue la defensa misma preparada por el arzobispo. Lleg\u00f3 al Tepeyac, apenas supo del serm\u00f3n del franciscano, a instruir a quienes ser\u00edan sus testigos de descargo y les inform\u00f3 lo que deb\u00edan decir que \u00e9l dec\u00eda, y esto era \u00a1que no veneraban la pintura ni la tabla! Pero \u00bfno era la imagen de la Guadalupana obra divina? \u00bfNo hab\u00eda sido testigo del portento Zum\u00e1rraga, el primer obispo y arzobispo de M\u00e9xico? No hab\u00eda sido un milagro ocurrido al indio Juan Diego entre las bre\u00f1as del Tepeyac y sin testigos, sino a fray Juan de Zum\u00e1rraga, franciscano, te\u00f3logo, arzobispo, hombre renacentista ilustrado.<\/p>\n<p>Y s\u00f3lo veinticinco a\u00f1os despu\u00e9s, el sucesor de Zum\u00e1rraga en el arzobispado se defend\u00eda de las acusaciones del superior provincial franciscano poniendo apresuradamente de acuerdo a sus paniaguados acerca de c\u00f3mo \u00e9l los hab\u00eda ense\u00f1ado, correctamente, a no reverenciar la tabla ni la pintura. \u00bfLlamaba el se\u00f1or arzobispo proguadalupano \u201ctabla\u201d y \u201cpintura\u201d a la obra del mayor milagro ocurrido desde la resurrecci\u00f3n de L\u00e1zaro? S\u00ed, lo escandaloso del Informe de 1556 fue descubrir que, apenas 25 a\u00f1os despu\u00e9s del portento, nadie evocaba apariciones milagrosas a un indio ni plasmado sobrenatural de la imagen guadalupana. Por ninguna parte aparece el nombre \u201cJuan Diego\u201d entre los muchos informantes favorables al arzobispo, ni se menciona parte alguna de la tradici\u00f3n aparicionista. El significado de ese silencio de los testigos es uno solo: en 1556 todav\u00eda nadie afirmaba que la imagen tuviera origen milagroso. Era demasiado pronto. Para eso deb\u00edan transcurrir otros noventa a\u00f1os.<\/p>\n<p>FRAY BERNARDINO: INVENCI\u00d3N SAT\u00c1NICA<\/p>\n<p>Que el conflicto guadalupano est\u00e1 presente en la historia de M\u00e9xico desde que este pa\u00eds existe lo observamos tambi\u00e9n en la <em>Historia General de las Cosas de la Nueva Espa\u00f1a<\/em>, la magna obra de fray Bernardino de Sahag\u00fan, otro sacerdote opuesto terminantemente al culto en el cerro del Tepeyac.<\/p>\n<p>La primera sospecha le viene a fray Bernardino por el sitio del culto: el mismo lugar, en el cerro del Tepeyac, donde se hab\u00eda adorado a la diosa Tonantzin, \u201cnuestra madre\u201d para los indios del valle de M\u00e9xico. Que sobre el mismo sitio donde hab\u00eda estado el altar de la diosa Tonantzin, s\u00fabitamente prendiera una tan gran devoci\u00f3n por otra \u201cnuestra madre\u201d &#8211;ahora la Virgen madre de Cristo&#8211; fue se\u00f1alado con enorme suspicacia por fray Bernardino, nuestro primer gran historiador.<\/p>\n<p>Escribi\u00f3 en su <em>Historia General de las Cosas de la Nueva Espa\u00f1a,<\/em> de 1570:<\/p>\n<p>\u201cY ahora que est\u00e1 all\u00ed edificada la iglesia de Nuestra Se\u00f1ora de Guadalupe, tambi\u00e9n la llaman Tonantzin, tomada ocasi\u00f3n de los predicadores que a la Madre de Dios la llaman Tonantzin (&#8230;) y es cosa que se deb\u00eda remediar, porque el propio nombre de la Madre de Dios Se\u00f1ora Nuestra no es Tonantzin (&#8230;); parece \u00e9sta invenci\u00f3n sat\u00e1nica, para paliar (ocultar) la idolatr\u00eda bajo la equivocaci\u00f3n de este nombre Tonantzin, y los indios vienen de muy lejos, tan lejos como de antes, la cual devoci\u00f3n tambi\u00e9n es sospechosa, porque en todas partes hay muchas iglesias de Nuestra Se\u00f1ora, y no van a ellas, y vienen de lejanas tierras a esta Tonantzin, como antiguamente.\u201d<\/p>\n<p>Satan\u00e1s hab\u00eda encontrado el remedio contra la evangelizaci\u00f3n cristiana a la que los franciscanos se hab\u00edan dado con ardor y fe. Para ocultar la idolatr\u00eda, la habilidad del diablo se superaba y consegu\u00eda confundir a los indios al renovarles su viejo \u00eddolo bajo nombre cristiano y manto de la Virgen. La lucidez de fray Bernardino descubre la acechanza del maligno en el curioso comportamiento de los indios, que teniendo tantas iglesias dedicadas a Nuestra Se\u00f1ora, no van a ellas y s\u00ed, en cambio, al antiguo adoratorio de Tonantzin.<\/p>\n<p>1648: MIGUEL S\u00c1NCHEZ<\/p>\n<p>No es hasta 1648, en que el predicador Miguel S\u00e1nchez publica su libro \u201cImagen de la Virgen Mar\u00eda Madre de Dios de Guadalupe, milagrosamente aparecida en M\u00e9xico&#8230;\u201d, cuando quedan fijados los detalles que dan forma a lo que fray Servando Teresa de Mier llamar\u00eda, un siglo y medio despu\u00e9s de esa publicaci\u00f3n, y en otro serm\u00f3n famoso, \u201cleyenda piadosa.\u201d<\/p>\n<p>Y no puede uno dejar de sorprenderse ante los nombres de algunos de los sorprendidos. Uno de ellos es nada menos que el vicario de la santa capilla de Guadalupe, Luis Lasso de la Vega, quien despu\u00e9s de leer el libro de Miguel S\u00e1nchez escribi\u00f3: \u201cYo y todos mis predecesores (vicarios de la capilla) hemos sido Adanes dormidos poseyendo a esta Eva segunda en el Para\u00edso de su Guadalupe mexicano. Mas agora me ha cabido ser el Ad\u00e1n que ha despertado para que la vea en estampa y relaci\u00f3n de su Historia: formada, compuesta y compartida, en lo prodigioso del milagro, en el suceso de su aparici\u00f3n; en los misterios que su pintura significa&#8230;\u201d<\/p>\n<p>O sea que este sacerdote a cuyo cargo est\u00e1, seg\u00fan sus palabras, \u201cla soberana reliquia de la imagen milagrosa de la Virgen Mar\u00eda\u201d, no supo, sino con la lectura del \u201cevangelio guadalupano\u201d del bachiller S\u00e1nchez, que ten\u00eda a su cuidado algo m\u00e1s que una imagen milagrosa, como lo son las de la Virgen de Zapopan, de San Juan de los Lagos y de Charcas, todas ellas milagros\u00edsimas si atendemos a los informes de los peregrinos que las visitan. Pero el vicario de Guadalupe ignoraba todo sobre el portentoso estampado de la Virgen del Tepeyac, el milagro m\u00e1s grande de todos los tiempos ya que sanados y hasta resucitados los hay a montones en cada siglo, pero la imagen verdadera de la Madre de Cristo, tal y como ella es en el Cielo, \u00fanicamente se ha plasmado una vez en dos mil a\u00f1os: \u201cNon fecit taliter omni nationi\u201d: \u201cNo hizo igual entre todas las naciones.\u201d<\/p>\n<p>Y el vicario de la capilla de Guadalupe, guardi\u00e1n de semejante prodigio&#8230; \u00bfno lo sab\u00eda antes de leer a S\u00e1nchez? El entusiasmo del vicario lo llev\u00f3 a subsanar su falta adaptando el dif\u00edcil texto del bachiller a lenguaje sencillo y traduci\u00e9ndolo al n\u00e1huatl. El largo t\u00edtulo comienza por las palabras \u201cHuei tlamahuizolyica\u201d, por el que se le menciona en ocasiones; pero de las dos primeras palabras con que da inicio esta versi\u00f3n piadosa para uso de indios, \u201cNican mopohua&#8230;\u201d, tom\u00f3 su nombre m\u00e1s popular, como las enc\u00edclicas papales. Retraducido al espa\u00f1ol, se le sigue conociendo por ese nombre. Dice Lasso acerca de su traducci\u00f3n al n\u00e1huatl:<\/p>\n<p>\u201cEsto me ha animado a escribir en idioma n\u00e1huatl tu maravillosa aparici\u00f3n, para que vean los naturales y sepan en su lengua cu\u00e1nto por amor a ellos hiciste y de qu\u00e9 manera aconteci\u00f3 lo que mucho se hab\u00eda borrado por las circunstancias del tiempo\u00bb.<\/p>\n<p>PRIMER INTENTO DE CORONACI\u00d3N<\/p>\n<p>Cien a\u00f1os despu\u00e9s de estos autores en los que se funda la tradici\u00f3n guadalupana, hacia mediados del siglo XVIII, un caballero milan\u00e9s, Lorenzo Boturini, se hizo el prop\u00f3sito de conseguir de la Santa Sede autorizaci\u00f3n para coronar a la Virgen de Guadalupe. Al parecer la obtuvo, pero cuando organizaba las colectas para llevar a t\u00e9rmino su devoto proyecto, el virrey reci\u00e9n llegado lo hizo encarcelar. Se le acus\u00f3, en resumen, de no tener autorizaci\u00f3n para residir en la Nueva Espa\u00f1a, de haber organizado una colecta de fondos sin autorizaci\u00f3n y de mezclarse en un asunto nacional. Fue desterrado a Espa\u00f1a y su biblioteca qued\u00f3 incautada.<\/p>\n<p>Pasaron otros 150 a\u00f1os y, hacia finales del siglo XIX, todo parec\u00eda indicar que la imagen tendr\u00eda su corona. Cuando surgi\u00f3 el m\u00e1s imprevisto obst\u00e1culo.<\/p>\n<p>EL OBISPO DE TAMAULIPAS<\/p>\n<p>Para coronar a la Virgen de Guadalupe hab\u00eda un problema a fines del siglo XIX, cuando el proyecto parec\u00eda correr con m\u00e1s suerte que en tiempos de Lorenzo Boturini, un siglo antes: y es que la Virgen ya ten\u00eda corona. La imagen, como la muestran todas las copias realizadas por centenares de pintores a lo largo de trescientos a\u00f1os, ten\u00eda sobre la cabeza una corona de picos agudos. La respuesta de las autoridades era predecible: no pod\u00eda ser coronada porque ya lo hab\u00eda hecho el mismo Cielo. As\u00ed que la corona pintada desapareci\u00f3 milagrosamente. Una carta del padre Antonio Plancarte y Labastida (abad de la Bas\u00edlica de Guadalupe) al obispo de Yucat\u00e1n, Carrillo y Ancona, relata as\u00ed el momento del nuevo milagro:<\/p>\n<p>\u201cEl d\u00eda que publicaron en El Nacional (23 de enero de 1887) que no deb\u00eda ser coronada la imagen porque Dios ya la hab\u00eda coronado, estaba yo meditando en esta singular teor\u00eda, cuando lleg\u00f3 el fot\u00f3grafo con las pruebas de las fotograf\u00edas que hab\u00eda sacado tres d\u00edas antes (20 de enero) ante el cabildo, abierto el cristal&#8230;\u201d<\/p>\n<p>Fue entonces cuando el padre Plancarte advirti\u00f3, en las fotograf\u00edas, que faltaba la corona y corri\u00f3 a dec\u00edrselo al arzobispo. Al d\u00eda siguiente (24 de enero) fueron los dos a la colegiata (la Bas\u00edlica) \u201cy vimos que ni rastros de la corona.\u201d Luego comenta que \u201cel inimicus homo\u201d (alude al padre Vicente de Paul Andrade) y compa\u00f1eros circularon la especie de que Pina (un pintor) y yo la hab\u00edamos borrado\u201d (5).<\/p>\n<p>El presb\u00edtero Faustino Cervantes, en nota a su traducci\u00f3n del estudio con luz infrarroja, que veremos enseguida, hace ver algo todav\u00eda m\u00e1s sospechoso: \u201cTestificada \u00e9sta (la corona) en la Imagen por el Nican Mopohua, por historiadores y pintores, la corona desapareci\u00f3 en las proximidades de la coronaci\u00f3n en 1895. Por ello es inveros\u00edmil el Acta notarial levantada el 30 de septiembre de 1895, certificada por los pintores padre Gonzalo Carrasco S.J. y Bartolom\u00e9 Pina de que <em>jam\u00e1s existi\u00f3 la corona en la Imagen<\/em>.\u201d (Cursivas del padre Cervantes). Contin\u00faa luego:<\/p>\n<p>\u201cSin embargo, diversos testimonios atribuyen al pintor Salom\u00e9 Pina lo que por aquellos tiempos se consider\u00f3 un \u2018atentado\u2019. Dicho pintor gozaba de la plena confianza del abad don Antonio Plancarte y Labastida, pues fue el encargado de la decoraci\u00f3n de toda la Colegiata en 1887&#8230;\u201d Hubo al menos un eclesi\u00e1stico digno que no se trag\u00f3 aquella rueda de molino. En 1895, a ra\u00edz de las fiestas por la coronaci\u00f3n de la Virgen de Guadalupe, monse\u00f1or Eduardo S\u00e1nchez Camacho, obispo de Tamaulipas, renunci\u00f3 a su di\u00f3cesis por considerar que el culto guadalupano \u201cconstituye un abuso en perjuicio de un pueblo cr\u00e9dulo y en su mayor\u00eda ignorante.\u201d<\/p>\n<p>UN SIGLO DESPU\u00c9S<\/p>\n<p>Un siglo despu\u00e9s de aquella renuncia, el propio abad de la Bas\u00edlica de Guadalupe, monse\u00f1or Guillermo Schulenburg, neg\u00f3 la existencia real de Juan Diego. Le cost\u00f3 el cargo.<\/p>\n<p>ICONOGRAF\u00cdA<\/p>\n<p>El estudio estil\u00edstico de la imagen guadalupana comenz\u00f3 desde los primeros a\u00f1os del culto: si se parec\u00eda o no a la extreme\u00f1a, si la rodilla la ten\u00eda muy abajo, si el dibujo del brocado no sigue los pliegues y por tanto es un a\u00f1adido posterior, como sostiene el padre Cuevas, autor del \u00c1lbum Hist\u00f3rico Guadalupano del IV Centenario. Diego Angulo dice en su Historia del arte hispanoamericano: \u201cDe una gran belleza y con ese recogimiento que suele distinguir a las im\u00e1genes todav\u00eda medievales, la Virgen de Guadalupe tiene no poco de g\u00f3tica y en los rastros de ese estilo hacen pensar tambi\u00e9n el dibujo del brocado de la t\u00fanica y los plegados, tanto de \u00e9sta como del manto\u201d (4) No es, ni remotamente, una imagen \u00fanica.<\/p>\n<p>Dice de la Maza: \u201cEs posible citar, como un ejemplo entre cien, la virgen de un tapiz de la Catedral de Reims, que es un antecedente directo, en su parecido pl\u00e1stico, con la Virgen de Guadalupe mexicana. Junta sus manos en id\u00e9ntica actitud; vuelve ligeramente el rostro hacia su derecha, pliega el manto y la t\u00fanica en parecida forma y lleva estrellas, luna y los haces solares irradiantes de su cuerpo, la circundan nubes y \u00e1ngeles. Es del siglo XV y, como ella, hay muchas. M\u00e1s parecida es la Virgen de Berl\u00edn, grabado de 1468, de origen flamenco, la cual, salvo el Ni\u00f1o, es id\u00e9ntica a la guadalupana, hasta el \u00e1ngel que le toca el manto bajo sus pies.\u201d<\/p>\n<p>Ya ha quedado mencionada, tambi\u00e9n, la imagen del monasterio guadalupano espa\u00f1ol, escultura ubicada en el coro, as\u00ed como la ilustraci\u00f3n de un antifonario en todo similar a la imagen del Tepeyac.<\/p>\n<p>LA CONSERVACI\u00d3N MILAGROSA<\/p>\n<p>Entre los detalles que nunca olvidan los creyentes en el milagro del Tepeyac se menciona una cierta \u201cconservaci\u00f3n milagrosa\u201d de la imagen. Al parecer no han visto la imagen de cerca, pues se\u00f1ala el libro recomendado por la Bas\u00edlica que: \u201cUn examen superficial de la pintura manifiesta que el oro del resplandor en torno a la Imagen, de las estrellas y de la orla del manto azul, se ha ido desprendiendo con el tiempo. Los rayos solares dorados que rodean la Imagen se encuentran en muy malas condiciones, con grandes \u00e1reas en las que el oro se ha desprendido (Fig. 4A). El resquebrajamiento del oro de la fimbria del manto y de las estrellas es mucho m\u00e1s dif\u00edcil de observar, pero se nota bastante bien en la figura 4, (&#8230;) La flecha B (Fig. 4), se\u00f1ala una grieta en la fimbria dorada, y la flecha C una fina l\u00ednea negra, puesta sobre el borde del manto azul para servir de gu\u00eda al dorado de la fimbria.\u201d Se\u00f1ala que esa l\u00ednea negra deber\u00eda haber quedado cubierta por el dorado de la orla, \u201cy servir \u00fanicamente de gu\u00eda a la pintura dorada, s\u00f3lo que en algunos lugares el artista fall\u00f3, dejando sin cubrir partes de la gu\u00eda negra.\u201d<\/p>\n<p>En tal estado del milagro no es de extra\u00f1ar que la Bas\u00edlica deseara adelantarse a explicar este manifiesto deterioro. As\u00ed que permiti\u00f3 el estudio de la imagen con fotograf\u00eda infrarroja. \u201cLa fotograf\u00eda infrarroja es una t\u00e9cnica que se emplea en los estudios cr\u00edticos de pinturas antiguas. Es de gran valor para obtener informaci\u00f3n sobre derivaciones hist\u00f3ricas, m\u00e9todos de interpretaci\u00f3n y validez de documentos y pinturas\u201d, explica el libro citado. A lo largo de sus p\u00e1ginas se conoce cu\u00e1l es la intenci\u00f3n de las m\u00e1ximas autoridades guadalupanas: salvar lo salvable.<\/p>\n<p>As\u00ed pues admiten, como veremos, que la imagen sufri\u00f3 con los siglos una serie de alteraciones, siempre hechas con af\u00e1n de mejorar el milagro. Pero que, bajo esas alteraciones, subsiste una imagen \u201cinexplicable\u201d por el estudio infrarrojo. Esa imagen es la original (Fig. 1): el bello rostro de la Virgen, la t\u00fanica rosa sin el bordado, el manto azul sin las estrellas y quiz\u00e1 un primitivo resplandor. Eso fue lo que se plasm\u00f3 ante los ojos at\u00f3nitos de fray Juan de Zum\u00e1rraga. Luego le fueron a\u00f1adidos el \u00e1ngel, la luna, el bordado, las estrellas, los rayos dorados, el broche del cuello, el armi\u00f1o de las mangas y las nubes anaranjadas que rodean toda la imagen y llenan el cuadro.<\/p>\n<p>As\u00ed pues, lo que est\u00e1 agrietado y cay\u00e9ndose es obra humana, si bien piadosa. En cuanto a conservaciones \u201cmilagrosas\u201d no est\u00e1 de m\u00e1s recordar que la Guadalupana no tiene m\u00e1s que 450 a\u00f1os. Muchos menos que pinturas m\u00e1s antiguas y que, antes de estar a buen resguardo de museos, padecieron no s\u00f3lo humedades, sino maltrato, guerras, incendios, viajes sin empaque protector, bombardeos y cuantos males se ha propinado la humanidad a s\u00ed misma. Sin contar las cat\u00e1strofes naturales.<\/p>\n<p>Recordemos que los frescos de Pompeya sobrevivieron a la erupci\u00f3n del Vesubio, a los gases venenosos que mataron a los habitantes, a las cenizas ardientes que todo quemaron y a dos mil a\u00f1os, no s\u00f3lo 450, de olvido y lluvia. Y all\u00ed est\u00e1n, con esos rojos brillant\u00edsimos que la ciencia actual no ha logrado reproducir, con esos azules cer\u00faleos \u201cinexplicables\u201d y esos tonos de pieles tan er\u00f3ticos como reci\u00e9n pintados. Y, lo m\u00e1s curioso de todo: en buena parte son pinturas pornogr\u00e1ficas.<\/p>\n<p>EL AN\u00c1LISIS INFRARROJO<\/p>\n<p>Dice el abad de Guadalupe en la contraportada del libro ya citado: \u201cEl autor de la presente traducci\u00f3n , con sus muy \u00fatiles notas cr\u00edticas e hist\u00f3ricas, el Pbro. Dr. Faustino Cervantes Ibarrola, nos da a los lectores de habla castellana la oportunidad de conocer un interesante estudio de los se\u00f1ores Philip Serna Callahan y Jody Brant Smith, escrito en ingl\u00e9s y basado fundamentalmente en las fotograf\u00edas de rayos infrarrojos tomadas en forma directa del Sagrado Original de Nuestra Se\u00f1ora.\u201d<\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n los resultados del estudio tan recomendado por la Bas\u00edlica de Guadalupe: \u201cPienso que la luna y el mo\u00f1o fueron a\u00f1adidos a la pintura antes que el resplandor del fondo, pero despu\u00e9s de haberse formado el original fueron a\u00f1adidos por manos humanas puesto que est\u00e1n descascar\u00e1ndose y porque, adem\u00e1s desde el punto de vista art\u00edstico no est\u00e1n bien ejecutados ni acordes con la evidente belleza del resto del cuerpo y de las vestiduras. Debido a la tonalidad pardusca (sic) y al agrietamiento podemos suponer que el pigmento empleado en ellos es \u00f3xido negro de hierro. El mo\u00f1o negro, la luna y el cabello del \u00e1ngel continuar\u00e1n deterior\u00e1ndose con el tiempo.\u201d<\/p>\n<p>El manto azul: \u201cJuzgo que el oro y el borde negro del manto azul, as\u00ed como las estrellas doradas, fueron a\u00f1adidos por manos humanas hacia fines del siglo XVI o principios del XVII. Tales decoraciones son t\u00edpicas del estilo g\u00f3tico espa\u00f1ol que caracteriza a este per\u00edodo. El azul del manto aparece como original, y de un pigmento azul semitransparente desconocido.\u201d \u201cSe advierte tambi\u00e9n que una de las estrellas que se est\u00e1n desvaneciendo cae sobre el borde negro (Fig. 8B). El orden en el que fueron pintadas las a\u00f1adiduras humanas de este per\u00edodo es el siguiente: primero el resplandor, luego la franja negra y sobre \u00e9sta la fimbria dorada, y finalmente las estrellas (&#8230;) en ocasiones las estrellas sobrepasan el perfil negro de la fimbria (Fig. 6D), lo cual prueba que fueron ellas la \u00faltima decoraci\u00f3n a\u00f1adida a las vestiduras originales.\u201d<\/p>\n<p>La t\u00fanica rosa: \u201cEl acercamiento de la cruz negra del broche en el cuello (Figs. 11 y 12 C) muestra que \u00e9ste est\u00e1 agriet\u00e1ndose en el borde, y que fue pintado con el mismo pigmento que la franja negra (&#8230;) Es muy interesante notar que la m\u00e1s antigua y decorada Virgen de la Merced que se encuentra en el Museo de Arte de Catalu\u00f1a, en Barcelona, lleva al cuello un broche semejante. Esta pintura, con excepci\u00f3n del primitivo rostro europeo, tiene exactamente la misma forma que la Virgen de Guadalupe. La Virgen de la Merced del siglo XV es mucho m\u00e1s elaborada, pero el manto ribeteado en oro, la t\u00fanica bordada, las mangas rematadas en armi\u00f1o, las manos plegadas y el rostro inclinado en meditaci\u00f3n imitan sorprendentemente a la Virgen de Guadalupe.\u201d Lo m\u00e1s sorprendente es que una imagen un siglo m\u00e1s antigua \u201cimite\u201d a la Virgen de Guadalupe. Ignoro si el resbal\u00f3n es de los autores o del entusiasta traductor pues no tengo el original ingl\u00e9s a la mano. \u201cEl origen del pigmento rosa (de la t\u00fanica) parece ser inexplicable\u201d, comenta Serna Callahan, inexplicable a la luz infrarroja. Pero luego es demoledor con el bordado de la t\u00fanica: \u201cNing\u00fan artista competente hubiera trazado las l\u00edneas doradas planas del bordado encima de los pliegues de la t\u00fanica, como puede verse claramente en las figuras 8 y 9.\u201d Se refiere a que el bordado de la tela no sigue los pliegues, sino que los pasa por encima.<\/p>\n<p>El \u00e1ngel y el pliegue inferior: \u201cToda la porci\u00f3n inferior del cuadro es una a\u00f1adidura g\u00f3tica del siglo XVII y constituye un verdadero enigma. Es un mediocre dise\u00f1o. Los brazos del \u00e1ngel son burdos, desproporcionados y evidentemente a\u00f1adidos para sostener a la Virgen Mar\u00eda.\u201d Y sobre el pliegue inferior: \u201cEl hecho es que alg\u00fan artista poco capaz, copi\u00f3 con grandes trabajos el \u201cpliegue de tilma\u201d (un jerogl\u00edfico azteca que indicaba en los c\u00f3dices las tilmas de un tributo) en la parte inferior de la t\u00fanica de la Virgen. La mitad de la luna fue cubierta por el pliegue inferior de la t\u00fanica, y se transparenta a trav\u00e9s de \u00e9sta en la zona que baja de la l\u00ednea BC hasta la parte visible de la luna (Fig. 7). El \u2018pliegue de tilma azteca\u2019 est\u00e1 adem\u00e1s acentuado por la desafortunada l\u00ednea negra (Fig. 7D), que hace \u00e1ngulo en la parte interior de la t\u00fanica. Esa misma l\u00ednea fue pintada sobre el pie, pero ya se desprendi\u00f3 (Fig. 7E).<\/p>\n<p>Las manos: \u201cLas manos son la parte m\u00e1s alterada de la pintura. Por alguna extra\u00f1a raz\u00f3n fueron modificadas en el original. Un examen a corta distancia permite descubrir rasgos de los dedos originales de la mano izquierda, cuyas puntas se prolongaban m\u00e1s all\u00e1 de las actuales (Figs. 11A y 12 A). Los dedos originales de la mano izquierda deben haber sido por lo menos unos doce mil\u00edmetros m\u00e1s largos (&#8230;) La parte superior de la mano izquierda y la inferior de la derecha han sido perfiladas en negro para acentuar la nueva forma, m\u00e1s corta.\u201d<\/p>\n<p>Dice la Conclusi\u00f3n: \u201cLas manos fueron retocadas para acortar los dedos y convertir las manos de esbeltos dedos formados originalmente, en dedos ind\u00edgenas m\u00e1s cortos. Los brazaletes dorados y los pu\u00f1os de armi\u00f1o fueron a\u00f1adidos para acomodar la Imagen al modelo g\u00f3tico. Las manos originales est\u00e1n hechas con un pigmento desconocido y son inexplicables.\u201d<\/p>\n<p>El fondo: \u201cQuiz\u00e1 el fondo blanco-naranja-nebuloso sea fresco (pintura embebida en yeso fresco, como los murales de la Capilla Sixtina). Se est\u00e1 deteriorando, desvaneciendo y agrietando de manera muy parecida a la que ocurre con los antiguos murales ind\u00edgenas. La verdad es que dicho fondo no habr\u00e1 de durar m\u00e1s que el mo\u00f1o, la luna, los rayos dorados y el \u00e1ngel (&#8230;) Considero que el fondo est\u00e1 pintado con una t\u00e9cnica al fresco, y el \u00e1ngel al temple.\u201d Como puede verse, las autoridades guadalupanas se preparan a afrontar un hecho inevitable: la Virgen de Guadalupe muestra un avanzado deterioro, cada vez m\u00e1s dif\u00edcil de ocultar. As\u00ed que se admite que es la obra humana, a\u00f1adida por manos devotas, la que sufre por la acci\u00f3n del tiempo. Bajo esta obra terrenal, a veces tosca, permanece el original inexplicable para la ciencia&#8230; cuando por \u201cciencia\u201d se considera una c\u00e1mara Nikon F, una Pentax MX y pel\u00edcula Kodak sensible al infrarrojo y nada m\u00e1s.<\/p>\n<p>EL MITO LAICO<\/p>\n<p>Y con todo, los historiadores est\u00e1n de acuerdo al menos en un punto: s\u00ed hubo un milagro realizado por la Virgen de Guadalupe y \u00e9ste es la construcci\u00f3n de la naci\u00f3n mexicana. Es una frase hueca que expresa el inmenso centralismo de este pa\u00eds, incluido el que se da entre nuestros mejores pensadores, es un mito chilango. En Guadalajara no hay fiesta religiosa m\u00e1s importante que la de la Virgen de Zapopan si hemos de medirlas por la asistencia. Los peregrinos que llevan a la Virgen de regreso a su bas\u00edlica rebasan el mill\u00f3n.<\/p>\n<p>La Virgen de San Juan de los Lagos convoca todav\u00eda mayores multitudes que llegan desde Chicago y California. Pero es cierto que en los \u00faltimos 25 a\u00f1os la popularidad de la Guadalupana ha crecido. Ello se debe a dos grandes promotores de ese culto: Televisa y el papa Juan Pablo II.<\/p>\n<p>En el Santuario de Guadalupe, la iglesia levantada en Guadalajara a esa advocaci\u00f3n de Mar\u00eda apenas a fines del siglo XVIII, ha habido siempre una fiesta importante, pero no mucho m\u00e1s que la de cada santo patr\u00f3n en cada una de las iglesias, al menos as\u00ed fue hasta mediados de los a\u00f1os sesenta. Ahora ha cobrado vigor, pero sigue siendo incomparable con la gran celebraci\u00f3n del 12 de octubre, cuando la Virgen de Zapopan, que peregrina de iglesia en iglesia de Guadalajara por todo el verano, regresa a su casa. La diferencia se explica porque Televisa, antes que el Papa, se dio a la tarea de convocar a las estrellas m\u00e1s populares de la canci\u00f3n para llevarle las \u201cma\u00f1anitas\u201d a la Virgen del Tepeyac. Y Televisa tiene una cobertura nacional que apenas en a\u00f1o recientes viene siendo igualada por Televisi\u00f3n Azteca, otra televisora de la ciudad de M\u00e9xico que se desboca de a\u00f1o en a\u00f1o desde d\u00edas antes del 12 de diciembre y en esta fecha entra en decidida competencia con Televisa por arrebatarse el milagro \u201cnacional.\u201d<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1les son los datos duros que permiten a nuestros historiadores sostener que la naci\u00f3n mexicana se form\u00f3 en torno del culto a Guadalupe? Que el cura Hidalgo la haya tomado como su primer bandera no es sino una an\u00e9cdota. El levantamiento de Hidalgo fracas\u00f3 rotundamente antes de un a\u00f1o a pesar de la Morena del Tepeyac, lo cual no habla muy bien de ella como patrocinadora de la naci\u00f3n. \u00bfCu\u00e1l otro? El imperio chilango, que llama \u201cz\u00f3calo\u201d a todas las plazas centrales del pa\u00eds entero, quiere hacer de su virgen el n\u00facleo en torno al cual se condens\u00f3 la naci\u00f3n. Nadie ha escuchado elementos para fundamentar esa sonora afirmaci\u00f3n que no es sino un coqueteo con los aparicionistas: si no se apareci\u00f3 a Juan Diego ni existi\u00f3 este personaje, al menos s\u00ed hay un milagro de la virgencita patrona de la capital: M\u00e9xico mismo. Suena po\u00e9tico, pero es, una vez m\u00e1s, poner al pa\u00eds literalmente de rodillas ante la capital de la rep\u00fablica.<\/p>\n<p>APARICIONES ACTUALES<\/p>\n<p>Antecedente contempor\u00e1neo: se ha observado la gran facilidad con la que fen\u00f3menos naturales producen \u201cguadalupanas\u201d por doquier: una en el piso de una estaci\u00f3n del Metro en la ciudad de M\u00e9xico, otra en un tinaco de Tlaneplanta, otra en las formas iridiscentes de una fachada recubierta de vidrios polarizados en Houston, otras en \u00e1rboles ca\u00eddos, la m\u00e1s reciente en Tabasco. Tales im\u00e1genes se llenan inmediatamente de veladoras y comienzan a hacer milagros si le cree uno a las personas que las veneran.<\/p>\n<p>En la mayor parte de estos casos, se trata de humedad, como qued\u00f3 bien establecido en la \u201cGuadalupana\u201d formada en un lugar tan poco propicio a la devoci\u00f3n como fue el suelo de m\u00e1rmol en el pasillo de una transitada estaci\u00f3n del Metro. La imagen, pisada por todos mientras no fue circundada de veladoras por algunas almas piadosas, est\u00e1 hecha de carbonatos y agua trasminada por el grano poroso del m\u00e1rmol. Los creyentes consiguieron que fuera levantado el segmento de suelo bendecido por una nueva aparici\u00f3n y que se le construyera una peque\u00f1a capilla. \u00bfSe apareci\u00f3 la Virgen? S\u00ed, indudablemente se apareci\u00f3 y ya tiene su lugar de culto. La Virgen de Guadalupe del Metro es a todas luces inexplicable a la luz de la ciencia, pues aunque se diga que son carbonatos, \u00bfc\u00f3mo fue que esos carbonatos formaron la sagrada imagen? Para quien elimine la intervenci\u00f3n del azar queda la voluntad divina o el amor de la Virgen por su pueblo o cuantas ideas se le puedan ocurrir a un buen predicador, como lo fue Miguel S\u00e1nchez. Pero&#8230; es una mancha de humedad en el m\u00e1rmol de una estaci\u00f3n del Metro.<\/p>\n<p>Algo muy similar pudo ocurrir con la imagen del Tepeyac, salvo que, a diferencia del milagro contempor\u00e1neo, no hubo televisi\u00f3n ni diarios que dejaran memoria del origen profano del icono: reacci\u00f3n de la cal del m\u00e1rmol con el agua de un derrame subterr\u00e1neo en el caso de la Guadalupana del Metro.<\/p>\n<p>As\u00ed que numerando los pasos que produjeron la imagen, podr\u00edan ser: 1. La primera imagen en la ermita del Tepeyac, sobre el antiguo altar de Tonantzin, bien pudo ser, como sostiene de la Maza, una imagen hecha de flores y colocada all\u00ed con el evidente prop\u00f3sito de cristianizar la imparable peregrinaci\u00f3n india al antiguo santuario pagano. Eran frecuentes las im\u00e1genes de flores, dice el mismo autor, por la escasez de pintores formados en la escuela europea de pintura. Las flores pudieron estar sobre un tejido burdo: la \u201ctilma de Juan Diego\u201d, para sostenerse.<\/p>\n<p>La imagen pudo ser la Guadalupana espa\u00f1ola por la sencilla raz\u00f3n de que hasta Hern\u00e1n Cort\u00e9s era su devoto por ser extreme\u00f1o, regi\u00f3n donde se encuentra la Sierra de Guadalupe y se apareci\u00f3 la Virgen a un pastorcillo a principios de los a\u00f1os 1300. Pero no la imagen principal del monasterio, que es una de esas figuras triangulares como la Virgen de Zapopan o la Virgen de San Juan de los Lagos, y en nada se parece a la Guadalupana del Tepeyac, sino la escultura colocada en 1499 en el coro del Monasterio de Guadalupe, que presenta todos los rasgos de la Virgen mexicana: el \u00e1ngel a sus pies, la luna morisca en cuarto creciente, los rayos rode\u00e1ndola, el manto con estrellas. Salvo que esta escultura tiene al Ni\u00f1o en brazos y la mexicana no. Se elimin\u00f3 al Ni\u00f1o para no pagar derechos al Monasterio de Guadalupe.<\/p>\n<p>As\u00ed pues, la imagen de flores tiene la figura de la Guadalupana espa\u00f1ola, pero la colocada en el coro de aquel monasterio extreme\u00f1o. 2. Al secarse las flores, su humedad y quiz\u00e1 la del muro atr\u00e1s de la tela, formaron ese contorno que, hemos visto, resulta f\u00e1cil de crear por el azar de fen\u00f3menos tan poco dignos como un tinaco chorreante o el suelo inmundo de un pasillo.<\/p>\n<p>La Virgen se apareci\u00f3 tanto en ese oscuro momento de inicios de nuestra historia, como se apareci\u00f3 en Tabasco en el 2000. 3. El serm\u00f3n fulminante del padre Bustamante habla de \u201cla imagen pintada por el indio Marcos\u201d, quien debi\u00f3 ser Marcos Cipac de Aquino, buen pintor citado por Bernal D\u00edaz del Castillo. Quiz\u00e1 Marcos retoc\u00f3 la imagen \u201cmilagrosa\u201d, apenas una silueta como lo es la del Metro o la del tinaco o la de Tabasco, con pocas y diestras pinceladas en el rostro, colore\u00f3 la t\u00fanica de rosa y el manto de azul.<\/p>\n<p>Esta fue la imagen primitiva hoy reconocida por la Iglesia como la \u00fanica \u201cinexplicable.\u201d 4. Los nombres \u201cTonantzin\u201d y \u201cGuadalupe\u201d adquirieron visos de sin\u00f3nimos y pod\u00edan ser intercambiados sin perjuicio de las nuevas creencias cristianas de los indios porque los propios misioneros, cuando comenzaron a hacer su pr\u00e9dica cristiana en n\u00e1huatl, deb\u00edan traducir, cada que en castellano la idea era \u201cNuestra Madre\u201d, o sea la Virgen madre de Cristo, al n\u00e1huatl de su predicaci\u00f3n, donde esa misma idea se expresa con \u201cTonantzin\u201d. As\u00ed que, al mostrar cualquier estampa de una advocaci\u00f3n europea de la Virgen: la del Pilar, la de la Merced, cualquiera, era religiosamente correcto, para quien hablara n\u00e1huatl, llamarla Tonantzin. Es como ocurre con el nombre de Dios, que en ingl\u00e9s es God, en franc\u00e9s Dieu, en griego The\u00f3s y en \u00e1rabe Al\u00e1. Quien sea cristiano y desee referirse a Dios en \u00e1rabe deber\u00e1 decir Al\u00e1, como dir\u00e1 God si habla ingl\u00e9s.<\/p>\n<p>\u201cNuestra madre\u201d se dice \u201cTonantzin.\u201d Pero \u201cTonantzin\u201d no era s\u00f3lo la expresi\u00f3n que significa \u201cnuestra madre\u201d, sino el nombre propio de una diosa particular, la diosa venerada en el Tepeyac. As\u00ed que los buenos frailes franciscanos deb\u00edan responder afirmativamente cuando un indio preguntaba en n\u00e1huatl si la imagen que ve\u00eda era Tonantzin. S\u00ed, lo era. Pero el fraile pensaba en la Madre de Dios y el indio en el antiguo \u00eddolo de sus tiempos paganos. Todav\u00eda ahora, los indios de algunas regiones cercanas al santuario de Chalma, llaman Tonantzin a la Virgen de Guadalupe. 5.<\/p>\n<p>Posteriormente, y a los largo de los siglos, manos apresuradas y sobre todo poco diestras, quisieron mejorar la imagen y fueron a\u00f1adiendo las partes m\u00e1s desafortunadas de la Guadalupana: un \u00e1ngel de\u00a0brazos cortos, una luna plateada que pronto se volvi\u00f3 negra por haberse empleado nitrato de plata, un extra\u00f1o pliegue que parece un trozo de cart\u00f3n duro sobre la luna, una raya negra sin ning\u00fan sentido y que sale de la mano izquierda del \u00e1ngel, las estrellas, el ribete dorado, los rayos de hoja de oro y el fondo de nubes.<\/p>\n<p>El peor da\u00f1o contra la bella imagen original fue el atroz recorte de las manos con un pincel burdo y trazos negros. La m\u00e1s reciente modificaci\u00f3n de la Virgen de Guadalupe fue la desaparici\u00f3n de la corona de picos a fines del siglo XIX\u00a0y para facilitar su coronaci\u00f3n. A la luz infrarroja del estudio mencionado, reapareci\u00f3 parcialmente la antigua corona.<\/p>\n<p>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;<\/p>\n<p>P\u00e1rrafos tomados de <em>Las mentiras de mis maestros<\/em>, Cal y Arena. Cap. III. \u00abHistoria de una derrota cat\u00f3lica: el culto guadalupano\u00bb.<\/p>\n<p>1. Callahan, Philip Serna, y Jody Brand Smith, La tilma de Juan Diego, \u00bft\u00e9cnica o milagro?, trad. y notas Pbro. Faustino Cervantes I., M\u00e9xico: Alambra mexicana, 1982.<\/p>\n<p>2. Chauvet, fray Fidel de Jes\u00fas, El culto guadalupano del Tepeyac. Sus Or\u00edgenes y sus Cr\u00edticos en el Siglo XVI, M\u00e9xico: Centro de Estudios Bernardino de Sahag\u00fan, A.C., 1978.<\/p>\n<p>3. Lafaye, Jacques, Quetzalc\u00f3atl y Guadalupe, trad. Ida Vitale y Fulgencia L\u00f3pez Vidarte, Prefacio de Octavio Paz, M\u00e9xico: Fondo de Cultura Econ\u00f3mica, 1985<\/p>\n<p>5. \u00a04. Maza, Francisco de la, El guadalupanismo mexicano, M\u00e9xico: Fondo de Cultura Econ\u00f3mica, 1986.<\/p>\n<p>6. O\u2019Gorman, Edmundo, Destierro de sombras. Luz en el origen de la imagen y culto de Nuestra Se\u00f1ora de Guadalupe del Tepeyac, M\u00e9xico: Universidad Aut\u00f3noma de M\u00e9xico, 1986.<\/p>\n<p>EL <em>AFFAIRE<\/em> JUAN DIEGO<\/p>\n<p>Comenz\u00f3 mal la \u201ccausa\u201d de Juan Diego y est\u00e1 terminando peor. Comenz\u00f3 con acusaciones de intervenci\u00f3n diab\u00f3lica para volver a los indios a la idolatr\u00eda, seg\u00fan afirm\u00f3 en 1570 fray Bernardino de Sahag\u00fan, al considerar sospechosa de satanismo la afici\u00f3n que hab\u00edan tomado los indios por la imagen de la virgen venerada en el Tepeyac, en el mismo sitio donde hab\u00eda estado el adoratorio de la diosa Tonantzin. Y est\u00e1 terminando esa misma \u201ccausa de canonizaci\u00f3n\u201d con afirmaciones de que el milagro realizado por el beato, que salv\u00f3 de morir por rotura de cr\u00e1neo al alba\u00f1il Juan Jos\u00e9 Barrag\u00e1n, ocurri\u00f3 luego de que el ruego a Juan Diego fuera sugerido a la madre del alba\u00f1il por su m\u00e9dico, un integrante del Centro de Estudios Guadalupanos.<\/p>\n<p>\u201cM\u00e1s vale que lo encomiendes a Juan Diego\u201d, pidi\u00f3 el doctor Homero Hern\u00e1ndez a la se\u00f1ora Esperanza Silva de Barrag\u00e1n, madre del entonces joven de 21 a\u00f1os, que hab\u00eda atentado contra su vida arroj\u00e1ndose de 10 metros de altura. Pero, como m\u00e9dico, el doctor Hern\u00e1ndez sab\u00eda que se salva un 10 por ciento de quienes se fracturan el cr\u00e1neo, con o sin milagro, seg\u00fan testimonio de un neur\u00f3logo con 30 a\u00f1os de experiencia. As\u00ed pues, el m\u00e9dico indujo el milagro que lleva a los altares a Juan Diego.<\/p>\n<p>UN SIGLO PARA SER CITADO<\/p>\n<p>El nombre de Juan Diego no se pronuncia en todo el siglo posterior a 1531, el legendario a\u00f1o de las apariciones, ni siquiera por boca de los jerarcas religiosos que condenaron el culto del Tepeyac ni por quienes lo defendieron. Lo conden\u00f3 con gran vehemencia fray Francisco de Bustamante, provincial de los franciscanos, en su serm\u00f3n del 8 de septiembre de 1556, d\u00eda de Nuestra Se\u00f1ora, ante el virrey y la Real Audiencia. Entonces fray Francisco se limit\u00f3 a decir que era da\u00f1ino para la fe de los indios el permitirles creer que una imagen \u201cpintada ayer por el indio llamado Marcos\u201d hace milagros. Pero no se refiri\u00f3 a ningunas supuestas apariciones, prueba de que por entonces el mito a\u00fan no se constru\u00eda.<\/p>\n<p>M\u00e1s significativo todav\u00eda es que tampoco el arzobispo Mont\u00fafar mencionara a ning\u00fan Juan Diego al sumarse, dos d\u00edas antes y desde la Catedral, al rumor de los milagros realizados por la imagen, serm\u00f3n pro guadalupano que caus\u00f3 la mencionada ira del provincial de la orden franciscana. De nuevo: el mito no pod\u00eda formarse a\u00fan porque todos los actores estaban vivos y era f\u00e1cil pedirles testimonio.<\/p>\n<p>El culto en el Tepeyac a una imagen de la virgen Mar\u00eda sin duda existi\u00f3 desde mediados del siglo XVI, porque las pol\u00e9micas que en su contra se encendieron entre los eclesi\u00e1sticos dan prueba del mismo. Pero no se encuentra en las muchas condenas y defensas del culto ni una sola menci\u00f3n a apariciones ni a rosas ni a indio alguno. Hay pues milagros de la imagen del Tepeyac, pero no apariciones porque vive todav\u00eda el pintor, Marcos Cipac de Aquino, autor de la bella imagen original a la que, con los siglos, diversas manos, piadosas pero ineptas, a\u00f1adir\u00edan detalles a cual m\u00e1s de torpes, como el brocado que no sigue los pliegues de la tela, el \u00e1ngel sin proporciones, la orla dorada que no siempre cubre la gu\u00eda de carboncillo negro, las estrellas con picos salidos del manto, las manos recortadas bastamente para aindiarlas, la luna que se transparenta bajo un pie y tantos otros detalles que alteraron la delicada factura de Marcos Cipac, un buen pintor seg\u00fan Bernal D\u00edaz del Castillo.<\/p>\n<p>LA APARICI\u00d3N DE JUAN DIEGO<\/p>\n<p>Si la virgen de Guadalupe no se apareci\u00f3, Juan Diego s\u00ed: en 1648 hace su debut en el libro de Miguel S\u00e1nchez que funda la \u201cleyenda piadosa\u201d, como la llam\u00f3 fray Servando Teresa de Mier. Y llega para quedarse.<\/p>\n<p>Miguel S\u00e1nchez se limit\u00f3 a repetir, id\u00e9ntica, la historia de las apariciones en la sierra de Guadalupe, Espa\u00f1a: hacia 1320, la virgen se aparece a un humilde (pastor en Espa\u00f1a, indio en M\u00e9xico), pide una iglesia, los eclesi\u00e1sticos no toman en serio el asunto, la aparici\u00f3n se repite, los eclesi\u00e1sticos piden una prueba, la virgen la ofrece: una escultura morena en Espa\u00f1a, una pintura morena en M\u00e9xico. Ambas morenitas, ambas hechas por Dios mismo. La de all\u00e1 se llama \u201cde Guadalupe\u201d porque all\u00ed se apareci\u00f3, la de aqu\u00ed por razones que los aparicionistas no logran explicar por m\u00e1s saltos que dan entre n\u00e1huatl y lat\u00edn. No aciertan a reconocer la explicaci\u00f3n m\u00e1s sencilla: se llam\u00f3 \u201cde Guadalupe\u201d y no \u201cdel Tepeyac\u201d porque, si bien no es copia de la escultura espa\u00f1ola, s\u00ed lo es de la imagen localizada en el coro del santuario extreme\u00f1o: misma posici\u00f3n, mismos rayos en torno al cuerpo, mismo rostro inclinado, manos en igual gesto.<\/p>\n<p>EL FINAL<\/p>\n<p>No pudo ser m\u00e1s tragic\u00f3mico el final de lo que podr\u00eda llamarse \u201cel <em>affaire<\/em> Juan Diego\u201d: la huida a Estados Unidos &#8211;escapando, seg\u00fan sus palabras, del acoso de las autoridades eclesi\u00e1sticas y de la prensa&#8211; de Juan Jos\u00e9 Barrag\u00e1n, el hombre en quien ocurri\u00f3 el milagro exigido para la santificaci\u00f3n del beato y hoy d\u00eda un tranquilo mesero en Anaheim, hasta donde lo llev\u00f3 el hostigamiento de los piadosos aparicionistas y los nada piadosos y muy astutos medios de comunicaci\u00f3n que no dejan ir nada vendible.<\/p>\n<p>En la canonizaci\u00f3n del santo inexistente\u00a0resonaron en los o\u00eddos de los cl\u00e9rigos corruptos las palabras de monse\u00f1or Eduardo S\u00e1nchez Camacho, obispo de Tamaulipas, quien renunci\u00f3 a su di\u00f3cesis en 1895, a ra\u00edz de las fiestas por la coronaci\u00f3n de la virgen de Guadalupe. Asqueado, el obispo dej\u00f3 su cargo por considerar que el culto guadalupano \u201cconstituye un abuso en perjuicio de un pueblo cr\u00e9dulo y en su mayor\u00eda ignorante\u201d. Dijo y se fue. <strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>Para muchos cat\u00f3licos la virgen de Guadalupe se apareci\u00f3 recientemente en el piso de una estaci\u00f3n del Metro en la ciudad de M\u00e9xico. Fue in\u00fatil informarles que la mancha ovalada era producto de un derrame de agua, que los calcios del m\u00e1rmol&#8230;, que nada&#8230; la mancha pronto tuvo veladoras y flores. Los creyentes han conseguido que se levanten las lozas manchadas y se instalen en una ermita construida para el caso. Imaginemos lo que puede ocurrir en cien a\u00f1os m\u00e1s: una mano piadosa acent\u00faa un rasgo, otra pone un adorno, otra m\u00e1s delinea un contorno difuso. En cien a\u00f1os se tiene una imagen completa. Pero los diarios, fotograf\u00edas y videos actuales dar\u00edan fe del origen profano y hasta irreverente de la imagen del Metro. No hay posibilidad de que, en un siglo, la Iglesia cat\u00f3lica diga que fue una aparici\u00f3n milagrosa&#8230; \u00bfo s\u00ed?<\/p>\n<p>Pues bien, es muy probable que algo semejante haya ocurrido con la imagen del Tepeyac, con la diferencia de que aquellos hechos quedaron sumidos en siglos sin los medios de divulgaci\u00f3n actuales. Pero hay referencias muy expl\u00edcitas: Una, que fray Bernardino de Sahag\u00fan, nuestro gran historiador y evangelizador de indios, atribuya nada menos que al diablo el culto guadalupano, y eso que no se mencionaban por entonces apariciones. Dos, en 1895 el obispo de Tamaulipas renunci\u00f3 a su di\u00f3cesis en protesta por la coronaci\u00f3n de la Guadalupana: dijo que ese culto: \u201cconstituye un abuso en perjuicio de un pueblo cr\u00e9dulo y en su mayor\u00eda ignorante.\u201d Tres, en a\u00f1os recientes, nada menos que el propio abad de la Bas\u00edlica de Guadalupe sostuvo que no est\u00e1 comprobada la existencia hist\u00f3rica de Juan Diego, y por tanto tampoco del milagro.<\/p>\n<p>Ahora bien, si fray Bernardino llama al culto guadalupano \u201cobra diab\u00f3lica\u201d que busca regresar a los indios a su antiguo paganismo; y el obispo de Tamaulipas lo llama abuso, \u00bfno restan esas voces toda seriedad a la discusi\u00f3n de la \u201cleyenda piadosa\u201d, como la llam\u00f3 otro sacerdote, fray Servando Teresa de Mier?<\/p>\n<p>En muchas religiones hay creencias que no se pueden tomar en serio. Los jud\u00edos ultraortodoxos no se limitan a evitar el contacto de carne con productos l\u00e1cteos, sino que \u00a1usan un estropajo distinto para lavar unos y otros platos! Y platos distintos. Que eso a algunos nos provoque risa (incluido el jud\u00edo Freud y muchos jud\u00edos sensatos) no significa que podamos hacer bromas con el Holocausto. Hay un claro l\u00edmite. Y ya que cito a Freud y su magn\u00edfico ensayo sobre el chiste, los chistes m\u00e1s crueles sobre Cristo en la cruz no se los he o\u00eddo a ateos, sino a los ni\u00f1os de las escuelas cat\u00f3licas donde me eduqu\u00e9.<\/p>\n<p>La risa es un peligro para el dogma, lo mismo en religi\u00f3n que en ciencia: los cient\u00edficos se lanzan implacables burlas entre s\u00ed. Las que Einstein hizo de la cu\u00e1ntica son memorables. Pero s\u00f3lo en religi\u00f3n el dogma alcanza sus mayores oscuridades, recordemos &#8211;aunque sea ficticio&#8211; al monje enloquecido que en \u201cEl nombre de la rosa\u201d envenenaba las p\u00e1ginas de una obra de Arist\u00f3teles escrita en celebraci\u00f3n de la risa. \u00bfD\u00f3nde comienza la risa? En el l\u00edmite que cada persona pone a lo estrafalario. Muchos ateos pueden hacer burla ante la idea de Dios. Otros no creyentes no compartimos ese humor, pero s\u00ed encontramos rid\u00edculos algunos atributos asignados al Dios judeocristiano por muchos creyentes. Por ejemplo la ira, el enojo, la venganza, el castigo: un dios hecho a semejanza de las pasiones humanas.<\/p>\n<p>Si Dios existe y es perfecto no puede tener modificaciones en su estado de \u00e1nimo, pues \u00e9stas negar\u00edan la perfecci\u00f3n. Dios estar\u00eda \u201cmejor\u201d cuando nadie lo ofende y \u201cpeor\u201d cuando lo desobedecen. Se ofenda quien se ofenda, tal concepci\u00f3n de Dios es una tonter\u00eda y una trivialidad humanizada. Fue un griego, para variar, el fil\u00f3sofo que descubri\u00f3 que los humanos hacemos dioses a nuestra imagen y semejanza. En el siglo VI antes de Cristo dijo Xen\u00f3fanes: \u201cSi los bueyes tuvieran manos, y las tuvieran los caballos y los leones para poder dibujar como los hombres, los caballos dibujar\u00edan a los dioses como caballos y los bueyes los dibujar\u00edan como bueyes\u00bb.<\/p>\n<p>Alguna vez, varios amigos le preguntamos a fray Alberto Ezcurdia, un bondadoso y sabio monje, profesor de filosof\u00eda: \u201cBueno, fray Alberto, \u00bfy usted cree en las apariciones de la virgen de Guadalupe?\u201d \u201cAy, hijos\u201d, respondi\u00f3, \u201chay d\u00edas en que con trabajo creo en Dios.\u201d As\u00ed pues, re\u00edrse de una creencia no implica cancelar la libertad de quienes pueden seguirla sosteniendo. No somos los agn\u00f3sticos y burlones quienes imponemos nuestra concepci\u00f3n del mundo, han sido las iglesias y sus brazos seculares quienes han perseguido, torturado y matado para imponer la suya.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0HISTORIA DE UNA DERROTA CAT\u00d3LICA: EL CULTO GUADALUPANO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Un Viejo Litigio \u201c&#8211;\u00bfPor qu\u00e9 ya no ocurren milagros? \u00ab&#8211;Porque piensa el Redentor del mundo que ya no son menester&#8230; \u00abNo quer\u00e1is, como Herodes, ver milagros y novedades [Herodes le pidi\u00f3 a Jes\u00fas, ya preso, que si [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-327","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/luisgonzalezdealba.nexos.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/327","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/luisgonzalezdealba.nexos.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/luisgonzalezdealba.nexos.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/luisgonzalezdealba.nexos.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/luisgonzalezdealba.nexos.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=327"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/luisgonzalezdealba.nexos.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/327\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/luisgonzalezdealba.nexos.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=327"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/luisgonzalezdealba.nexos.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=327"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/luisgonzalezdealba.nexos.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=327"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}